viernes, 24 de julio de 2020

¡DÉCIMA edición de la Feria del Cómic de El Provencio!

Es indudable de que 2020 es un año que quedará marcado por la pandemia que ha paralizado todo el mundo.

¿Todo? ¡No! La Feria del Cómic de El Provencio, organizada y dirigida por una irreductible panda de temerarios, resiste, todavía y como siempre, a las fuerzas que amenazan con derribarla.

En efecto, un año más tengo el orgullo y el honor de anunciaros la celebración de la Feria del Cómic de El Provencio, es su décima edición, que se dice pronto. Sin embargo este año, por motivos obvios, hemos organizado un evento virtual, pero no por ello de menos calidad a lo habitual.

Contaremos con numerosas exposiciones virtuales, master-class on-line de autores de primera línea, artículos de temáticas muy variadas, muchísimos invitados y, como siempre, todo el equipo detrás del evento estaremos en primera línea, dándolo todo por seguir creciendo y por seguir demostrando año a año que La Feria del Cómic de El Provencio es uno de los eventos del mundo del cómic más importantes del territorio español.

Arrancamos el sábado 25 a las 12:00 con un directo que podréis ver en los siguientes enlaces:




ENLACE DIRECTO.
A partir de ese momento os espera todo un mes (sí, ¡un mes!) de actividades culturales, directos y muchas, muchas sorpresas. No os lo queréis perder, os lo prometo.






jueves, 16 de julio de 2020

Consejos para escribir: Pánico al folio en blanco.


Pánico al folio en blanco.
Consejos para escritores noveles.

En muchas ocasiones me he encontrado con aficionados a la escritura u otros autores noveles que comentaban las dificultades de enfrentarse al folio en blanco y la inseguridad que causa ponerse frente al ordenador (o frente al literal folio en blanco en el caso de aquellos románticos que todavía escriban a mano) y no ser capaz de juntar letras suficientes para hilar media docena de frases con un mínimo de coherencia. En este artículo voy a explicar paso a paso el proceso creativo que mejor me funciona a mí y con el que ese problema queda en buena medida neutralizado. Por supuesto todo esto es mi sistema, puede resultar útil para algunos y no serlo para otros.

Vamos a partir por un punto que considero fundamental respecto al pánico al folio en blanco: el hecho de sentarse delante del escritorio a la espera de que llegue la inspiración y de pronto surjan las palabras como un torrente desbocado. Claro, después vienen los lamentos: que si las musas me han abandonado, que si hoy no he escrito porque no tenía inspiración, etcétera. ¿Que por qué es esto un error? Porque escribir (y cuando hablo de escribir me refiero a ello como concepto literario, sea relato breve o largo, un cuento, una novela o cualquier cosa similar) requiere planificación y preparación. Sentarse delante del folio en blanco debe ser el cuarto paso, no el primero. Puede parecer de perogrullo y completamente obvio, pero no siempre (y no para todos) es así.

Paso uno: La idea. Así de sencillo. ¿Quieres escribir un relato o empezar con una novela? Bien, pues aléjate lo más posible del ordenador y de los folios y busca un cuaderno usado en el que poder garabatear. Llévalo contigo a todas partes y piensa qué es lo que te gustaría crear. Puedes pensar en la ducha, en la cola del súper, mientras mantienes una charla intrascendente o a la hora de comer, puedes pensar mientras vas por la calle o en el autobús, cuando hagas la comida o friegues los platos, mientras tiendes la ropa o limpias la casa o simplemente mientras descansas tumbado en el sofá con la mirada perdida en el techo. Cualquier momento es bueno y en cualquier momento puede llegar esa chispa que poco a poco irá cobrando fuerza hasta convertirse en una llamarada. Pero por el momento solo necesitamos la chispa. Anota todo lo que se te ocurra, dale vueltas y no pares hasta estar bien seguro de qué quieres escribir. En el momento en que seas capaz de redactar unas breves líneas a modo de sinopsis sobre tu historia o novela, habrá llegado el momento de comenzar con el siguiente paso.

Paso dos: Preparación. Dependiendo del tipo de historia que quieras contar y de el género al que pertenezca, este paso será más o menos importante. Evidentemente si te has decantado por una novela histórica o de época será imprescindible que comiences a rastrear bibliotecas en busca de datos e información que puedan serte útiles para la historia, ya que es importante mantener una coherencia y sentido en lo que escribamos. Por otro lado si tratamos con una historia de fantasía o ciencia ficción precisaremos muchos menos datos, ya que es de nuestra imaginación de donde deberemos extraer todo lo que necesitemos. Resulta aconsejable apuntar todo esto en el mismo cuaderno en el que previamente habremos garabateado sobre nuestra idea, ya que así tendremos todo el material reunido resultará más sencillo consultarlo a la hora de trabajar en él.

Paso tres: Planificación. Ya hemos decidido qué tipo de historia queremos y tenemos una sinopsis de la trama, además disponemos de toda la información necesaria para la misma. Ha llegado el momento de sentarse con nuestro cuaderno y dar forma al esqueleto de nuestro relato o novela. En este paso deberemos crear a los personajes, los lugares por los que se moverán estos, desarrollaremos más la trama y definiremos las subtramas. Lo más adecuado sería realizar breves resúmenes primero por bloques y después por capítulos (en el supuesto caso de que hablemos de una novela, si se trata de un relato este paso será mucho más rápido) para tener bien claro qué es lo que queremos que vaya pasando a cada momento. El nivel de detalle que planifiquemos ya depende de cada autor: a algunos les gusta hilarlo todo muy fino mientras que otros prefieren dejar cierto margen a la improvisación en lugar de tenerlo todo perfectamente planificado. Ningún sistema es más correcto que otro, lo importante es encontrar en que se ajusta mejor a cada uno.
Cuando terminemos este paso tendremos ya una idea muy definida de lo que queremos escribir, es cuando podremos pasar al injustamente temido folio en blanco.

Paso cuatro: Escribe. ¿Quién dijo miedo? La inspiración y las musas hicieron su trabajo en los dos pasos anteriores, ahora tan solo hay que convertir en palabras esa historia que ya tenemos definida y así comenzar a darle forma. En este punto en concreto conviene olvidarse de todo eso de “es que no estoy inspirado” y meterse bien en la cabeza que el proceso de escritura lo único que requiere (si hemos hecho bien los pasos anteriores) es TRABAJO y DISCIPLINA. Nada más.

Lo cierto es que no termina aquí el proceso creativo, todavía quedan varios pasos importantes (como el de repasar todas las veces que sea necesario e incluso algunas más, pues siempre, SIEMPRE, se os van a escapar errores (sean de trama u ortográficos), no importa las veces que repaséis los textos). Para paliar este problema es importante contar con un corrector y un grupo de lectores que testeen el material, ellos verán cosas que el autor no ha podido ver y le darán así la ocasión de remediarlo a tiempo.

Pero no nos salgamos del tema, si acaso ya hablaremos de todo eso en otro artículo. O tal vez no, yo qué sé. Lo importante es ver comprobar que, si hemos seguido estos pasos uno a uno, ya no tendremos que preocuparnos del gran miedo que supone para todo escritor sentarse ante la hoja en blanco y no saber por dónde comenzar. Con este sistema os garantizo que, llegado el paso cuatro, ¡las palabras fluirán solas!


Joaquín Sanjuán
historiasdeloimposible.com

martes, 14 de julio de 2020

Los X-Men de Claremont y Byrne


Los X-Men de Claremont y Byrne.
El segundo origen de los mutantes.

En mayo de 1975, hace ya más de cuarenta años, Len Wein y Dave Cockrum reinventaron a los mutantes en el Giant-Size X-Men, donde presentaban la Segunda Génesis, un nuevo grupo con miembros surgidos de distintas partes del mundo: desde Canadá hasta Japón, pasando por África, Escocia, Rusia y Alemania. El renovado equipo, liderado por Cíclope, acudía al rescate de los miembros originales, prisioneros de un enemigo muy especial: Krakoa, la isla viviente.
Durante los doce años anteriores, los cómics de mutantes se caracterizaron por narrar historias muy juveniles, con un elenco de protagonistas exclusivamente americanos y a los que el Profesor-X dirigía y salvaba en incontables situaciones, en un papel casi mesiánico y de gran relevancia. Las ventas de la colección no marchaban demasiado bien, por lo que se optó por dar un cambio radical a los hombres x. Con la Segunda Génesis todo cambió: el grupo rompió las fronteras para viajar por el mundo, en parte a causa de las distintas raíces de unos y otros, y sus aventuras tomaron un enfoque más superheróico y menos juvenil.
Si bien el equipo artístico original estaba formado por Wein y Cockrum, no tardaron en ponerse al frente Claremont y Byrne. Juntos llevaron a los mutantes a una edad de oro que está considerada como una de las mejores de los casi cincuenta años de historia mutante.

Chris Claremont. El Patriarca Mutante fue durante unos quince años el pilar indiscutible de los hombres-x, tanto en la cabecera principal como en otras que surgieron a raíz del gran éxito que esta cosechó. Creó a un buen número de personajes que hoy se encuentran entre los favoritos de los lectores, como Mariposa Mental, Gambito, Kitty Pryde, Mística, Dientes de Sable y Emma Frost. Sin embargo, a principios de los noventa abandonó Marvel por discrepancias con los editores, aunque regresó unos años después para ocuparse de los 4 Fantásticos, en una excelente etapa desarrollada en 1998, y de los mutantes algo más tarde, para los que creó junto al valenciano Salvador Larroca la cabecera X-Treme X-Men. Desde entonces ha realizado varios trabajos para la editorial, casi siempre relacionados con los mutantes, en los que ha recibido críticas y halagos por igual.

John Byrne. Pese a que su labor en X-Men fue la de dibujante, durante la mayor parte del tiempo que estuvo a los lápices también colaboró con Claremont para desarrollar el argumento, al que aportaba ideas que su compañero desarrollaba. Sus mejores trabajos pueden verse en series de las que se ha ocupado como autor completo, como su etapa en Los 4 Fantásticos o el magnífico trabajo que realizó con Alpha Flight, serie que creó a raíz de la aparición del grupo canadiense en las páginas de X-Men. Byrne abandonó los mutantes a principios de los ochenta y tuvo lugar el regreso temporal de Dave Cockrum.
Durante su carrera ha alternado Marvel con DC y Dark Horse, en las que se ha ocupado de series tan importantes como Superman, Wonder Woman o Hellboy.

Terry Austin. El tercer y menos popular miembro del equipo creativo fue Terry Austin, encargado de entintar los lápices de Byrne. Trabajó junto a este y a Claremont hasta finales de los ochenta, cuando se marchó a DC. Desde entonces ha estado trabajando para esta editorial de manera más o menos regular.
PERSONAJES.

Durante la etapa de Chris Claremont y John Byrne al frente de los X-Men, fueron hasta nueve personajes los que pasaron por el equipo, y además vimos a otros cinco que colaboraron activamente con el grupo oficial, aunque sin llegar a unirse formalmente. Sin embargo son solo cuatro los miembros que se mantienen de manera fija en la alineación de los X-Men en los años en que esta pareja creativa se hizo cargo de la colección. Estos, cuatro de los reclutas de la Segunda Génesis, fueron el pilar del grupo en esa época y siguen siendo miembros de gran importancia hoy en día.
Tormenta. Ororo, la joven africana que creció como una ladrona primero y como una diosa después, es el miembro más poderoso de esta etapa, con permiso de Fénix, con la que traba una gran amistad. Pese a esto también hace gala de una patente debilidad: sufre claustrofobia, lo que en varias ocasiones pone en serios aprietos al personaje. Es también aquí, en esta etapa, cuando se sientan las bases de Tormenta, y su magnífica evolución que le lleva a sustituir a Cíclope como líder cuando este abandona, a causa de la muerte de Jean Grey.
Lobezno. El favorito por el público, pese a que muy pocos saben que antes de que John Byrne se hiciese cargo de los lápices de X-Men, era el personaje que menos gustaba tanto a los lectores como al propio Chris Claremont. Fue el dibujante quien lo adoptó como suyo, al igual que sucedió con la hasta entonces infravalorada Chica Invisible, durante su etapa en Los 4 Fantásticos. Muy distinto habría sido el futuro de Lobezno de no ser por este autor, cuyo trabajo hizo que el canadiense pasase de ser uno de los personajes que menos gustaban a uno de los favoritos de los lectores.
Coloso. El ruso con cuerpo de acero orgánico siempre ha sido un personaje lleno de virtudes. De gran corazón y muy leal, Coloso es la clase de compañero en la que se puede confiar en cualquier situación, por difícil que esta sea. Un guerrero con alma de poeta, siempre ha sentido una gran añoranza por su hogar, pero su sentido de la responsabilidad y de la lealtad hacia sus compañeros le impide abandonar los X-Men. Poco antes de que Byrne dejase la colección, enraizó lo que sería el comienzo de la relación amorosa entre Peter Rasputín y la jovencísima Kitty Pryde.
Rondador Nocturno. Kurt Wagner, el acróbata cirquense de gran carisma y formidable espíritu, juega un papel fundamental entre sus compañeros. La nobleza de Rondador Nocturno siempre ha servido como brújula moral a sus amigos, que en diversas ocasiones recurren al alemán en busca de consejo. Kurt Wagner sufre al principio cierto complejo a causa de su estética demoníaca, pero poco a poco lo supera gracias a la amistad de sus compañeros.

Si los personajes anteriores destacan por ser nuevos reclutas y el pilar sobre el que se asienta el grupo durante toda la etapa de Claremont y Byrne, los siguientes aportan experiencia y veteranía a un equipo cargado de sangre nueva. Aunque no estuvieron presentes en todos los números, fueron alternando de manera que sus compañeros casi siempre contaban con uno de ellos en la alineación.
Cíclope. El líder por excelencia de los mutantes, es el único de los miembros originales que permanece junto al nuevo equipo tras la Segunda Génesis, aunque Jean Grey se une pronto a él, mientras Bestia y Ángel aparecen en diversas ocasiones como apoyo. Scott Summers convierte a los nuevos hombres x en un equipo capaz de combatir como un solo hombre, lo que les permite triunfos tales como derrotar a Magneto. Tras su marcha, a raíz de la muerte de Fénix, Tormenta le sustituye como líder.
Chica Maravillosa / Fénix. Jean Grey siempre ha sido el auténtico amor de Scott Summers, por más que le pese a Emma Frost. Por eso, y pese a que durante la Segunda Génesis abandona a los X-Men junto al resto de los miembros originales, no tarda en regresar junto a su amado. A ella le debemos algunas de las más espectaculares sagas que desarrollaron Claremont y Byrne, en especial la de Fénix Oscura, propiciada por los juegos mentales de Mente Maestra, que la empuja a abrazar la oscuridad de su alma. Su muerte sería la segunda de la nueva colección, después de la de Ave de Trueno, y con mucho la más emotiva y significativa en la historia de los hombres x.
Banshee. Sean Cassidy fue uno de los viejos conocidos que Charles Xavier recluta durante la Segunda Génesis para el nuevo equipo, y con diferencia el más valioso. El mutante escocés permanece en el grupo hasta quedar incapacitado durante la pelea con Moses Magnum en Japón, y todo ese tiempo aporta no solo poder, sino experiencia y sabiduría muy valiosas para un equipo tan joven.

Hay otros mutantes que aparecen de tanto en tanto en las páginas de los X-Men durante esta etapa, bien por tratarse de antiguos hombres-x y actuales aliados o bien por ser nuevos personajes introducidos por Claremont y Byrne.
Bestia. El peludo y científico Hank Mccoy ingresa en Los Vengadores poco después de abandonar los X-Men, y en su nuevo grupo consigue cosechar todo el éxito que le había sido negado como discípulo de Charles Xavier. Sin embargo esto no le impide acudir junto a sus viejos amigos en más de una ocasión, con frecuencia a espaldas de Los Vengadores, demostrando así que los mutantes son más una familia que un equipo. Pese a que en ningún momento forma parte del grupo oficial durante los números de Claremont y Byrne, es con diferencia el aliado con el que cuentan en más ocasiones. Bestia rescata a los X-Men del control de Mesmero, acude a ayudarles tras el enfrentamiento con el Club Fuego Infernal y está a su lado durante el juicio de Fénix y el combate por la vida de Jean Grey que sigue, así como en su muerte.
Ángel. Al igual que Bestia, podemos verlo en distintas ocasiones junto a los hombres x, pese a que no forma parte del nuevo grupo hasta después de la muerte de Jean Grey, cuando ingresa al mismo tiempo que Cíclope abandona para recuperarse de la pérdida de Fénix. Con él y Kitty Pryde como nuevos miembros, junto a los habituales Tormenta, Coloso, Rondador Nocturno y Lobezno, Claremont y Byrne narran la que es su última saga juntos: Días del pasado y del futuro, un clásico inmortal.
Espíritu /Ariel. Kitty Pryde ingresa en los X-Men poco después de la muerte de Jean Grey, y lo hace siendo todavía una adolescente. Sin embargo tarda bien poco en demostrar de qué es capaz, y pese a su juventud y a la falta de práctica que tiene tanto en el uso de sus poderes mutantes como a la hora de actuar sobre el terreno, es capaz de aportar al grupo talentos muy valiosos y una gran inteligencia. Es el origen de uno de los miembros más queridos por los lectores.
No podemos olvidar a Dazzler, que si bien nunca llega a formar parte del equipo en estos números, sí que es aquí donde podemos encontrar el origen de la cantante, que ayuda a Cíclope, Fénix y Rondador Nocturno a liberar a sus compañeros, prisioneros de la Reina Blanca.
En último lugar está la eterna pareja formada por Kaos y Polaris, que en alguna ocasión cooperan con el nuevo grupo liderado por Cíclope, aunque la mayor parte del tiempo permanecen en la Isla Muir con Madrox, que aparece también durante la saga de Proteus. Aunque este último nunca ha pertenecido a los X-Men, sí que lo han hecho el pequeño de los Summers y su novia, la señora del magnetismo. Sin embargo en esta etapa son personajes muy secundarios, sin apenas relevancia, con excepciones contadas.

HISTORIA.
Aunque Chris Claremont ocupa el puesto de guionista desde poco después del comienzo de la Segunda Génesis, la llegada de John Byrne tiene lugar un tiempo después, en ¡Armaggedon Now!, la conclusión de una historia que lleva a los hombres x hasta el espacio, donde tienen que enfrentarse a los guardianes del cristal M´Kraan, con el apoyo de Corsario y sus Saqueadores Estelares. Un bautismo de fuego para el dibujante, que nada más comenzar ha de vérselas con una aventura en la que está en juego el mismo universo a causa de los poderes del mencionado artefacto. Este número, además, va dedicado a Dave Cockrum, el hasta entonces dibujante de X-Men.
Después de esto, Claremont encadena una serie de historias breves de no más de dos números. En Los héroes están en casa, el grupo regresa a la escuela después de una larga temporada viajando por el mundo… y por el universo. Allí se reencuentran con sus viejos compañeros en un número de transición que, a diferencia del anterior, sí que puede ser considerado el inicio de una nueva etapa argumental.
Juegos mentales es una de esas pequeñas maravillas que ofrece Claremont de tanto en tanto, una historia breve y original, en la que encontramos a los hombres x como miembros de un extraño circo de las rarezas. Bestia aparece para descubrir que todo es cosa de Mesmero, que tiene a los mutantes bajo control gracias a sus poderes hipnóticos. Sin embargo lo más fascinante de la aventura es su final, cuando, en un magnífico giro de trama, ¡aparece Magneto!
Magneto triunfante y El momento de la verdad es un enfrentamiento dividido en dos partes contra el archienemigo de los X-Men. Esta historia destaca por ser la primera vez que la nueva Patrulla-X consigue derrotar a Magneto, gracias a la brillante estrategia de un Cíclope que se muestra en su mejor momento. Al final del segundo número, el grupo se separa: Fénix y Bestia logran escapar por un lado, y los demás por otro, de tal manera que en medio de la confusión cada grupo da por muerto al otro.
El nuevo equipo ya ha derrotado a Magneto, en aquel entonces anatema mutante, y llega el turno de conocer la Tierra Salvaje. Esto se narra en Desolación, junto al regreso de otro viejo enemigo, Saurón, al que combaten en Visiones de muerte hasta derrotarle, solo para cerrar el viaje a tan inhóspito lugar con otra batalla en Salvar la Tierra Salvaje, donde deben enfrentarse a Garokk.
Hasta este momento, Claremont y Byrne desarrollan y dan profundidad a los nuevos personajes, pero a partir de aquí podemos ver historias mucho más trabajadas y hombres x más tridimensionales, más humanos. Sin embargo, antes de eso, ¡Guerra síquica! nos muestra una historia del pasado de Charles Xavier, en la que el telépata conoce y combate al Rey Sombra.
La Patrulla-X llega a Japón, lo que permite a su equipo creativo aprovechar la situación para ligar a Lobezno con este país, mostrando ciertos rasgos del personaje hasta entonces desconocidos, como su fluidez del japonés y su interés por el país del sol naciente. Es aquí, en El hundimiento de Japón, donde nace también la relación entre Logan y Mariko. ¡Pero además tenemos el regreso de Fuego Solar! Era Nochebuena relata el final de la historia, con la batalla que enfrenta a los hombres x contra Moses Magnum, una breve introducción a Proteus y la pérdida de poderes de Banshee a causa de las heridas sufridas en esta aventura.
Se busca a Lobezno, vivo o muerto continúa con la evolución del mutante canadiense, en esta ocasión con la entrada en escena de Alpha Flight, que emboscan a la Patrulla-X y capturan a Logan y a Rondador Nocturno. En ¡Provocando la estampida! sus compañeros acuden al rescate, pero a pesar de que obtienen la victoria, Lobezno se entrega. No obstante, casi inmediatamente se fuga de nuevo, regresando junto a sus compañeros.
¡Llanto por los niños! es otra breve historia de transición, donde lo más destacado es que Mente Maestra inicia su asalto a la mente de Jean Grey. Poco después, en Detenme si puedes… ¡pero eso te matará!, la Patrulla-X es capturada a pesar de los vanos esfuerzos de Spiderman por advertirles de los planes del villano. Solo se ríe cuando me duele narra las pruebas que los hombres x deberán superar en Mundo Asesino, del que pese a todo consiguen escapar ilesos.
Hay algo terrible en la Isla Muir marca el breve regreso a casa del grupo y el inicio de la saga de Proteus, en la que los hombres x deben enfrentarse contra uno de los mutantes más poderosos y peligrosos que han existido jamás, alguien con la capacidad de alterar la realidad a su antojo. Aparecen también Polaris, Kaos y Madrox, pues los tres se encuentran en la isla. ¡Más afilado que el colmillo de una serpiente! inicia el contraataque de la Patrulla-X y su reencuentro con Bestia y Fénix. Comienza la batalla contra Proteus, y destaca el momento en que Jean Grey y Scott Summers vuelven a verse después de darse por muertos el uno al otro: para asombro de Cíclope, la mujer se muestra confusa y le llama Jason, enormemente afectada por los juegos de Mente Maestra. La cualidad del odiado es un breve respiro para los hombres x, en el que su líder, temeroso de que sus compañeros tengan secuelas mentales tras el encuentro con Proteus, pone a prueba al resto del equipo con tanta eficacia y de forma tan excepcional que incluso Lobezno le elogia por ello, admitiendo que se equivocó al no tomarle en serio como líder ni como hombre, y cambiando desde entonces la relación entre ambos. El acto del tigre, desenlace de la saga de Proteus, supone la caída del poderoso mutante y la dolorosa decisión que toma Coloso, comprometido defensor de la vida, al acabar con él. Al final del cómic Banshee se queda en la Isla Muir con Moira, y Fénix ocupa su lugar en el grupo, que finalmente regresa a casa Con estos números termina el viaje de los X-Men iniciado en la historia en que Mesmero los domina, y además llega el momento de que Claremont ponga en marcha la excepcional saga que llevaba gestando desde varios números atrás.
Dios ampare a la chiquilla es un tebeo de gran importancia en la etapa de Claremont y Byrne, pues presenta a Emma Frost y a Kitty Pride, que actualmente son dos de los personajes más importantes dentro de las colecciones mutantes. La Reina Blanca, que originalmente aparece como villana, ataca a la Patrulla-X y consigue capturar a Tormenta, Coloso y Lobezno. En el siguiente número, el resto del grupo también es atacado. Rondador Nocturno, Cíclope y Fénix se ven en serios problemas, pero en cómic titulado Dazzler es de esperar que cierta cantante con poderes luminosos acuda al rescate y evite que los hombres x sean capturados. Después de esto se marcha con ellos para ayudarles, pese a que no llega a formar parte del grupo hasta mucho más adelante. Kitty Pride consigue contactarles, y en ¡Si quieres salvar tu vida, huye!, todos juntos acuden a rescatar a sus compañeros. Gracias a la niña, consiguen liberar a los demás y Fénix se ocupa de dejar fuera de combate a Emma Frost.
A raíz del incidente anterior, la Patrulla-X se reúne con Ángel y le habla de lo sucedido. Este les consigue pases para el reputado Club Fuego Infernal, a cuyo círculo interior pertenece Emma Frost, e inician un ataque que es al mismo tiempo preventivo y en represalia por la emboscada sufrida. Esto se cuenta en ¡Y su nombre es Fuego Infernal!, el pistoletazo de salida hacia la caída de Fénix. Durante el ataque, los X-Men son derrotados con insultante facilidad, e incluso se da por muerto a Lobezno. Además, Jean Grey cae por completo bajo el control de Mente Maestra, y pasa a convertirse en la Reina Negra del Club Fuego Infernal. Sin embargo queda esperanza: en un magistral cierre de cómic, vemos que el canadiense ha sobrevivido y se dispone a lanzar el contraataque. Así lo hace en Lobezno… ¡solo!, donde demuestra por qué es el mejor en lo que hace: gracias a sus habilidades para el sigilo y la pelea, consigue llegar hasta sus compañeros justo después de que Cíclope trate de alcanzar la mente de Jean Grey mediante el enlace que ambos comparten. Esto sucede en ¡Demasiado tarde, héroes!, donde pese a vencer al Club Fuego Infernal, cuando la Patrulla-X se marcha de allí, Jean Grey se convierte en Fénix Oscura, a causa de lo que Mente Maestra ha hecho con ella. Bestia, de guardia en la mansión de Los Vengadores, recibe la alerta de que La Patrulla-X ha atacado el Club Fuego Infernal, y acude a ver qué ha sucedido. Mientras tanto, sus compañeros se enfrentan a la descontrolada mujer en ¡Fénix Oscura!, pero son derrotados. Jean Grey, embriagada por el poder y la oscuridad, recorre el universo y consume una estrella, lo que provoca la muerte de millones de seres vivos de un planeta próximo. Esto llama la atención de los Shi´ar, que tratan de enfrentarse a la poderosa criatura, sin éxito. Hija de la luz y la oscuridad cuenta el regreso de Fénix a la tierra y un nuevo enfrentamiento entre ella y sus compañeros de La Patrulla-X, que con la ayuda de Bestia y del Profesor-X consiguen detenerla y, aparentemente, expulsar al Fénix de Jean Grey. Sin embargo, cuando parece que todo ha terminado, el Imperio Shi´ar los teletransporta lejos de la Tierra: la destructora de estrellas debe pagar por las vidas que ha arrebatado. El destino de Fénix resulta un título muy apropiado para el que se ha convertido en uno de los mayores clásicos de los mutantes, pues en él podemos encontrar la batalla entre La Patrulla-X y la Guardia Imperial de Lilandra y el renacer de Fénix Oscura, que es ejecutada por los Shi´ar para impedir que continúe haciendo daño.
Jean Grey ha muerto, y con su muerte se cierra otra etapa en el universo mutante. Elegía cuenta un breve repaso a toda la historia de los X-Men desde su inicio hasta este momento, y lo alterna con el funeral de la fallecida. A causa de todo lo ocurrido, Cíclope decide abandonar el grupo, pues necesita tiempo para sí mismo. Para ocupar los huecos dejados en el equipo por él y Fénix, Ángel y Kitty Pride se unen a la Patrulla-X.
Algo perverso está llegando y ¡Rabia! Cuentan dos historias intercaladas. Por una parte, vemos que Kitty Pride comienza su entrenamiento como nueva mujer x, y hace grandes esfuerzos por integrarse. Por otro, Lobezno y Rondador Nocturno viajan a Canadá para poner fin a las disputas con Alpha Flight, pero allí les espera un viejo enemigo de Logan: Wendigo ha regresado, y los dos hombres x junto a los superhéroes canadienses tienen que derrotarlo antes de que siga matando.
La última de las grandes historias de Claremont y Byrne es, al mismo tiempo, una de las más representativas de su etapa y de las más copiadas del cómic americano. Hablamos de Días del futuro y del pasado y de su conclusión, Mente fuera del tiempo. De nuevo tenemos dos historias intercaladas: por una parte vemos lo sucedido en una línea temporal divergente, un futuro alternativo en el que los mutantes son cazados y esclavizados como animales; por otra el presente, donde la Kitty Pride del futuro toma el cuerpo de su yo infantil para advertir a los demás: deben impedir el asesinato del senador Kelly, pues esto será lo que inicie los acontecimientos que darán lugar a tan terrible futuro. La Patrulla-X se pone en marcha, y terminan enfrentándose a la nueva Hermandad de Mutantes Diabólicos formada por Mística, Destino, Mole, Pyros y Avalancha, en una batalla en la que el futuro de todos los mutantes está en juego.
Como despedida de John Byrne a los lápices de la colección tenemos Demonio, una historia en la que la escuela es atacada por un demonio N´Garai y tan solo Kitty Pride está allí para defenderla. La niña debe que usar todos los recursos a su alcance para sobrevivir, en una aventura que la consolida como una mujer x muy prometedora y de grandes recursos.


UN LUGAR ENTRE LOS CLÁSICOS.
Toda la etapa de Claremont y Byrne como equipo creativo de los X-Men está considerada como un clásico hoy en día. A ellos debemos grandes historias y magníficos personajes, fruto de una etapa que destaca a causa de las relaciones interpersonales y las vivencias de los propios personajes por encima de la labor superheróica de estos, relegada a un segundo plano.
Muchos de los autores que han pasado por X-Men durante los últimos veinticinco años, han tomado influencias de Claremont y Byrne, de manera más o menos consciente. Sin ir más lejos, todas las sagas que presentan futuros apocalípticos y desastrosos para los mutantes, podrían considerarse hijas de Días del futuro y del pasado. Tanto es así que incluso se han publicado con posterioridad historias que complementaban esta misma saga, rescatando viejos personajes o narrando los sucesos previos a la historia. Del mismo modo, todo lo que se ha escrito posteriormente sobre el Fénix, por buena que fuese la historia, ha traído consigo cierto sabor a refrito, pues en más de un aspecto no deja de ser dar otra vuelta de tuerca a la saga de Fénix Oscura.
Estamos ante una de las etapas más reeditadas de la historia del cómic, que ha sido publicada en multitud de formatos. No es de extrañar, pues con los X-Men de John Byrne y Chris Claremont sucede como con los buenos vinos: mejoran con el tiempo y nunca pierden su refrescante sabor.


Joaquín Sanjuán
historiasdeloimposible.com

martes, 7 de julio de 2020

El Hobbit: la trilogía


El Hobbit: la trilogía.

Es innegable que la trilogía de El Señor de los Anillos marcó un antes y un después en el cine de fantasía épica, hasta el punto de lograr que una de las entregas de la misma, la tercera en particular, se convirtiese en una de las películas más oscarizadas de la historia con once estatuillas, empatando así con Titanic y Ben-Hur. Toda una proeza. No era de extrañar, por tanto, que Peter Jackson se afanase en lanzar una nueva trilogía con el libro El Hobbit, precuela de El Señor de los Anillos.
El Hobbit no está al mismo nivel que El Señor de los Anillos, eso es innegable. Pero no resulta extraño, no si tenemos en cuenta que la trilogía original era la adaptación de una trilogía de libros mientras que la otra lo era de un único libro que, además, en extensión resulta por sí mismo menor que cualquiera de los de El Señor de los Anillos. Pero Peter Jackson no estaba dispuesto a renunciar a lo que estaba claro que era un buen negocio, aunque ello supusiese estirar la historia y añadir rellenos e incluso viejos personajes, como era el caso de Legolas.

Pese a lo dicho, la trilogía de El Hobbit tiene tanto cosas buenas como cosas malas, naturalmente. Las tres películas son todo un espectáculo visual, a fuerza de mostrar paisajes imposibles, dragones y muchos otros elementos propios de la fantasía más clásica. También supone para el espectador el regreso al mundo creado por Tolkien hace ya tanto, tantísimo tiempo. En el primer filme inician las aventuras de Bilbo como compañero del nutrido y divertido grupo de enanos y del mismísimo Gandalf, aventura que los llevaría a vérselas con arañas gigantes, elfos, humanos, trasgos… y con Smaug, el dragón antagonista de la historia (o, al menos, lo era en el libro). Si bien es cierto que el ritmo de la historia resulta algo lento, no lo es menos que tanto la trama original como los añadidos dan como resultado una historia divertida, entretenida y repleta de aventuras.
Bien, es cierto que abunda el relleno y que en ocasiones la historia se hace lenta, pero eso no significa que la trilogía sea un plano espectacular tras otro y que el espectador, aficionado o no a la fantasía, pueda sentirse de nuevo como un niño ante las trastadas y los muchos toques de humor que caracterizan a los divertidos enanos. Por no hablar de un Bilbo Bolsón magistralmente interpretado por Martin Freeman, que demuestra a los espectadores, acostumbrados como están a los cuatro de El Señor de los Anillos, que no todos los hobbits son tontos como piedras. Por otra parte, hay que observar que el relleno del que hace gala la película demuestra un magnífico conocimiento del mundo de El Señor de los Anillos por parte de los guionistas, así como un profundo respeto por la obra de tan insigne escritor. Incluso podemos entrever El Silmarillion en algunos añadidos. Por otra parte, la batalla de la película final entre enanos, humanos, elfos y trasgos rezuma épica en cada escena. Personalmente no pido más a una película de este género.
En cualquier caso lo que es cierto es que El Hobbit nos ofrece la oportunidad de regresar a uno de los mundos de fantasía más famosos de la literatura, así como de vivir nuevas aventuras entre canciones, carcajadas y barriles de cerveza. ¡Que vivan los enanos!


Joaquín Sanjuán
historiasdeloimposible.com

jueves, 2 de julio de 2020

Los X-Men de Jim Lee


Los X-Men de Jim Lee.

Artículo publicado originalmente en la revista Dolmen 198.

A punto están de cumplirse los cincuenta años de vida de los X-Men, y durante esas cinco décadas han sido incontables tanto las historias narradas como los autores detrás de estos cómics (guionistas y dibujantes, pero también muchos otros profesionales). Con el paso de los años se ha generado además un buen número de colecciones centradas en los mutantes, señal inequívoca de que estos cada vez tienen más y más lectores. Uncanny X-Men, X-Men Legacy, Astonishing X-Men, Lobezno, X-Factor, Uncanny X-Force, X-Men y New Mutants son algunas de las cabeceras regulares, a las que falta añadir la titulada X-Men y Lobezno, nueva serie nacida a raíz de la Regénesis, así como diversas series limitadas y aquellas que forman parte del Universo Ultimate. En total un elevado número de cómics sobre mutantes que mes a mes llenan las estanterías de las librerías especializadas y vacían los bolsillos de los infatigables lectores.
Pese a tan desorbitada cantidad de historias, hay que admitir una cosa: no todas poseen la calidad suficiente para pasar a ser considerados más que un tebeo del montón, cuanto menos todavía un clásico. Sin embargo a lo largo de esos cincuenta años se han creado aventuras que actualmente se encuentran entre los mejores cómics de todos los tiempos. Sus autores, cuyos nombres quedan estrechamente ligados a esos trabajos, se convierten en grandes iconos y de pronto todo el mundo parece querer copiar su estilo, ya sea de narración o de dibujo. No en vano son muy pocos los dibujantes y guionistas que consiguen que sus nombres sean recordados por su trabajo, y entre esos pocos siempre destacan algunos artistas que, de una manera u otra, convirtieron su obra en una revolución. El mejor ejemplo de esto es el sobradamente conocido Jim Lee, uno de los fundadores de la editorial independiente Image. Pero antes de esto, Lee dirigió los X-Men. Y las cosas cambiaron.

Jim Lee nació el 11 de Agosto de 1964 en Corea del Norte, pero se crió en Estados Unidos. Desde siempre sintió fascinación por los cómics y demostró un innato talento para dibujar que él aseguraba estaba influido por autores como Frank Miller, John Byrne o Arthur Adams, entre otros. Cuando llegó a Marvel lo hizo de manera discreta y le asignaron como dibujante de Alpha Flight primero y de Punisher War Journal más tarde. Fue en esta última serie donde dibujaría por primera vez a Lobezno, el que más tarde se convertiría en uno de sus personajes clave dentro de la franquicia mutante.
Durante esta época la cabecera Uncanny X-Men se había convertido en un título quincenal, lo que obligaba a disponer de distintos dibujantes que permitiesen mantener tan agotador ritmo de producción. A causa del trabajo de Jim Lee en Punisher War Journal, el editor quedó bastante impresionado y decidió hacerle una prueba para los mutantes. Era solo el principio.

Los cómics demostraron ser para mí, además de un entretenimiento, un producto educativo.”

Uncanny X-Men 248.
Muchos lectores piensan erróneamente que Jim Lee comenzó a dibujar poco antes de la marcha de Claremont, pues acostumbran a relacionar al dibujante coreano con X-Men más que con Uncanny X-Men. Pero lo cierto es que se estrenó en el nº 248 de esta última cabecera, en una historia en la que Kaos, Mariposa Mental, Dazzler, Tormenta, Coloso y Júbilo se enfrentan a Nanny y Creahuérfanos en una etapa en la que los X-Men estaban muertos de cara al mundo. En esta misma aventura Tormenta parece morir a manos de un Kaos confuso y en estado de shock.

Uncanny X-Men 258 a 260 (Actos de Venganza)
Pese a que Jim Lee superó la prueba con creces, no sería hasta diez números más tarde cuando volvería a ponerse a los lápices de la colección mutante. Lo haría en una historia dirigida por Claremont, como no podía ser de otra forma, y englobada dentro de la saga Actos de Venganza, en la que distintos supervillanos intercambiaban a sus enemigos. En el caso de los X-Men les correspondió enfrentarse al Mandarín, villano habitual de Ironman.
La historia permitiría a Jim Lee dar lo mejor de sí mismo, pues tuvo la ocasión de dibujar a Lobezno y la ahora ninja Mariposa Mental, dos de los personajes en los que más huella dejó. Además se darían las primeras pinceladas de lo que más adelante sería la batalla contra Legión y el Rey Sombra y que supondría el renacimiento de la franquicia mutante (uno de tantos, pero en este caso uno de los que más huella ha dejado).
El trabajo del coreano en estos números fue extraordinario y la aceptación de los lectores no dejó duda alguna de que estaba destinado a triunfar. Aquí ya pueden encontrarse algunos de los rasgos más notables de Jim Lee a la hora de dibujar, como su innovadora planificación de página y su ilimitado dinamismo.

Imagínate lo que supuso para mí conseguir un contrato y trabajar al lado de Chris Claremont. Al principio fue un poco surrealista vivir con la gente que había idealizado desde chico y a la vez muy emocionante.”

Uncanny X-Men 267
Jim Lee regresaría unos pocos números más tarde en una historia en la que compartiría lápices con Portaccio y Williams. Aquí aparece además Gambito, otro de los personajes que deben buena parte de lo que son al coreano. Curiosamente y pese a que buena parte de los aficionados piensan equívocamente que el cajún fue creado por Lee, lo cierto es que ya había aparecido en el nº266 de la colección, en el que contaba con Mike Collins como dibujante. Sin embargo lo que resulta innegable es que sería el trabajo de Jim Lee lo que convertiría a Remy LeBeau en el incorregible personaje adorado por los fans que es hoy en día.

Uncanny X-Men 268
En el siguiente número nos encontramos con un cómic que, sin formar parte de ninguna gran saga ni importante acontecimiento, siempre ha contado con la admiración de los lectores. En él tenemos a Lobezno, Mariposa Mental y Júbilo haciendo equipo con la Viuda Negra al mismo tiempo que se nos cuenta una historia sucedida muchos años atrás, en la que Logan (que no Lobezno) rescataba al Capitán América de La Mano y ambos se unían para ir en auxilio de una Natasha Romanov que entonces todavía era una niña.
Este número supone un punto de inflexión en Uncanny X-Men, pues marcaría el comienzo de Jim Lee a los lápices como dibujante principal y en solitario de la cabecera.

Uncanny X-Men 269
Jim Lee ya había revolucionado a los lectores con sus diseños de Lobezno, Mariposa Mental o Gambito, y en esta ocasión le llegaría el turno a Pícara. Cualquier lector veterano de X-Men reconocerá que el personaje sufrió una transformación a manos de este dibujante, pues fue él quien la convirtió en una de las superheroínas más sexys de Marvel. Pero este número no destacó tan solo por la revolución estética que imprimaría Jim Lee en Pícara, sino también por el regreso de Magneto. Y qué regreso, la ilustración con que el coreano cierra el cómic es todavía hoy una de las mejores jamás realizadas sobre amo del magnetismo.

Uncanny X-Men 270 a 272 (Proyecto Exterminio)
Segunda saga en la que participa Jim Lee como dibujante de Uncanny X-Men (la primera fue Actos de Venganza) y uno de los últimos cartuchos de Claremont al frente de los mutantes. En esta ocasión nos encontramos con un crossover que une a los Nuevos Mutantes, a X-Factor y a los X-Men, que hasta entonces habían estado rotos y separados desde que pasasen por el Lugar Peligroso para escapar de los Cosechadores. La saga supondría un nuevo enfrentamiento contra Genosha y el regreso de Kaos.
Lo más destacado de estos números no es su contenido, ni tan solo el hecho de que sea uno de los primeros crossovers de la nueva era de la franquicia mutante, sino el hecho de que Liefeld y Lee, quienes tiempo después serían dos de los pilares más importantes de Image junto a Todd McFarlane, coincidirían y trabajarían juntos, lo que supondría el primer acercamiento entre ambos.

Uncanny X-Men 273
Número dedicado a reestructurar a los mutantes tras los sucesos de Proyecto Exterminio en el que Jim Lee formaría equipo de nuevo con otros dibujantes, llegando a sumar un total de ocho artistas a los lápices.
Lo único significativo de este número fue que, tras mucho tiempo de leer a unos X-Men fragmentados, finalmente volverían como grupo. Con Tormenta al frente, el equipo estaría formado también por Forja, Lobezno, Júbilo, Gambito, Mariposa Mental y Banshee.
Llegados a este punto Jim Lee ya se había convertido en un fenómeno de masas, y no solo era el nuevo favorito de los lectores sino que comenzaban a verse intentos entre sus compañeros de profesión de imitar su rompedor e innovador estilo. Y lo cierto era que el coreano no había hecho más que empezar.

Uncanny X-Men 274 a 277
En esta etapa el grupo dirigido por Tormenta rescataría al Profesor-X de las más que literales garras de Ave de Muerte en un movido viaje por el espacio que les llevaría a vérselas también con los Skrulls.
Aquí ya quedan patentes dos hechos que resultarían fundamentales para el devenir de los X-Men. Por un lado nos encontramos a un Claremont difícil de reconocer al que las condiciones y exigencias cada vez más frecuentes de Marvel le marcaban el camino a seguir más de lo que él estaba dispuesto a tolerar. Las discusiones entre el guionista y los directivos ya habían comenzado y en ellas se podía entrever un atisbo del futuro en el que el llamado Patriarca Mutante dejaría la colección. Por otro lado tenemos a un Jim Lee desatado, que ya despliega todo su potencial y habilidades y que incluso consiguió eclipsar a Claremont como principal figura creativa al frente de los X-Men. Las cosas estaban cambiando muy rápido, pero todavía nadie podía alcanzar a suponer hasta qué punto estaban a punto de transformarse para siempre.

Después de este último arco argumental realizado por Claremont y Lee para Uncanny X-Men tuvo lugar la batalla contra Legión y el Rey Sombra en la que tanto X-Factor como X-Men se unirían para derrotar a tan terrible amenaza y que se saldaría con otra reconfiguración, con cambios que en esta ocasión afectarían también a X-Factor, formado hasta entonces por los cinco miembros fundadores de los X-Men.
Con la conclusión de esta saga se sucederían varios hechos de gran importancia en la franquicia mutante. Por un lado tendríamos el nacimiento de una nueva cabecera, llamada X-Men a secas, de la que se encargarían en un principio Lee y Claremont. A raíz de esto el principial grupo de mutantes se dividiría en dos, para ocupar así tanto Uncanny X-Men como el nuevo título, y contaría tanto con los personajes que este mismo equipo había estado utilizando en sus últimas historias como con los miembros fundadores, que abandonarían X-Factor. Esto supondría además la llegada a esta otra colección de Peter David, que pese a contar solo con un puñado de personajes secundarios para su cabecera sería capaz de convertirla en un título de éxito que gozaría de gran popularidad entre los aficionados, aunque esto es otra historia para otro artículo. Lo importante, dada la naturaleza del tema que nos ocupa ahora, es que estaba a punto de comenzar una nueva época dorada para los mutantes que tendría a Jim Lee a la cabeza.

Antes de continuar es importante que comprendamos cuál era la situación del mundo editorial del cómic en general y de Marvel en particular, pues solo así podrían entenderse los distintos cambios que estaban a punto de suceder. Y es que las cosas habían cambiado radicalmente durante los últimos años, hasta el punto de que el merchandising se había convertido en un elemento en auge muy a tener en cuenta por las editoriales, lo que propició que estas cambiasen su forma de pensar y de trabajar. Dicho de otra manera, se sacrificó parte de la libertad creativa con que hasta entonces contaban algunos de los autores (como el propio Claremont) para realizar cómics más comerciales.
Fue entonces, en medio de toda esa revolución, cuando la editora Ann Nocetti, muy amiga y gran seguidora de Claremont, sería reemplazada por Bob Harras. Además, Louise Simonson abandonaría New Mutants y llegaría Liefeld, cuya entrada comenzó con un cambio radical en el planteamiento de la colección, que más tarde pasaría a llamarse X-Force. El primer número de este nuevo título vendió más de tres millones de ejemplares. Las cosas habían cambiado, y lo que tanto lectores como editores buscaban eran aventuras repletas de acción, adrenalina y testosterona, con chistes mordaces y personajes duros y rompedores.
De esta manera nos encontraríamos con personajes que volvían a sus raíces, como Charles Xavier y Magneto, y con historias más sencillas de lo que el Patriarca Mutante había ofrecido durante los últimos años. Esto no gustó para nada a Claremont, pues como todos sus lectores saben era un escritor al que le gustaba plantar pequeñas semillas que iban germinando con el paso del tiempo. El guionista llevaba más de una década trabajando para reformar a Magneto, al que quería poner al frente de los X-Men, y para matar al Profesor-X, al que durante esos años había hecho recuperar el uso de las piernas. Fue Bob Harras, el nuevo editor, el que rechazó sus planes y le obligó a reconvertir a Magneto en el enemigo de los X-Men y a recuperar al Profesor-X (de nuevo en silla de ruedas) como mentor y líder del equipo, rompiendo así con todos los planes de Claremont. La marcha del Patriarca Mutante después de esto era inminente, y mientras tanto Jim Lee proseguía su imparable ascenso.

Cuando leo un guión y lo visualizo, intento plasmarlo al papel de la forma más emocionante e inmersiva que puedo. De manera que cuando lo veas, creas que estás allí y te metas en la historia, con los personajes.”

X-Men 1 a 3
En 1991 vería la luz el X-Men nº1, cómic que posiblemente sea uno de los más innovadores y rompedores (visualmente hablando) de la historia del cómic. Durante todo el período anterior Jim Lee había dejado de ser un novato para convertirse en maestro, y junto a Liefeld y McFarlane estaban poniendo patas arriba Marvel con sus trabajos. El coreano imprimaría a sus páginas un claro cambio estético que empezaba por los propios personajes (Mariposa Mental fue tan solo la punta del iceberg) y replanteaba la misma estructura base del cómic para crear un espectáculo visual, una revolución gráfica: buscó la ruptura de la viñeta tradicional y aumentó el nivel de detallismo para conseguir así una espectacularidad nunca antes vista que sería copiada por docenas de artistas y miles de aficionados.
Si el primer número de X-Force orquestado por Liefeld vendió más de tres millones de ejemplares, el primero de la nueva cabecera mutante con Lee y Claremont como equipo creativo duplicó esos números, llegando a superar los siete millones y medio y convirtiéndose así en uno de los cómics más vendidos de la historia.
Estos primeros números de la nueva serie contendrían el que sería el último arco argumental de Claremont al frente de los mutantes, y con el que se cerrarían quince años de historias ininterrumpidas del Patriarca Mutante. Veríamos por primera vez la división de los X-Men en dos equipos, oro y azul, y se nos narraría un nuevo encuentro entre los mutantes y Magneto, con la aparición de los Acólitos. También veríamos a Rojo Omega, que se convertiría en el enemigo a batir en el siguiente arco argumental, y a Matsuo Tsurayaba, líder de La Mano que ya aparecía junto al Mandarín en los primeros números de Uncanny X-Men que dibujase Jim Lee tras su prueba.

X-Men 4 a 7
Con la marcha de Claremont sería Jim Lee quien tomaría las riendas del argumento de X-Men, convirtiéndose así en un autor completo. Sin embargo el coreano recibiría ayuda con los guiones, especialmente en lo relativo a diálogos. Durante los números 4 y 5 sería John Byrne quien le completaría, mientras que en el resto de los números que dirigiría lo haría Lobdell. Estos dos autores serían además quienes se ocuparían de desarrollar el argumento de Uncanny X-Men.
En la primera historia de Jim Lee en solitario nos encontramos a Romo Omega y a la mano dirigida por Matsuo emboscando al equipo azul. Pese a que conseguirían escapar, Lobezno no tendría esa suerte. Y así el autor aprovecharía para sumergirnos en una historia en la que echa un vistazo al pasado del personaje. Maverick y Dientes de Sable aparecerían también a lo largo de la aventura, y al igual que sucediese en el arco anterior veríamos los comienzos de la que sería la siguiente historia, con Longshot y Mojo.

X-Men 8 y 9
Tercer arco de la nueva etapa. En él aparece Bishop como nuevo miembro del grupo oro de Tormenta (fue presentado en Uncanny X-Men) y la aventura se centraría primero en el roce entre el mutante del futuro y Gambito para después enfocarse en el pasado del cajún, a causa de la aparición de su esposa Belladona. Y contra todo pronóstico esta historia incluiría también al Nido, los alienígenas contra los que los X-Men se han enfrentado en numerosas ocasiones, y al Motorista Fantasma en un cruce entre ambas series y Uncanny X-Men.
Cabe mencionar también cierta química entre Cíclope y Mariposa Mental, para desesperación de Jean Grey. ¿Tenía pensado el coreano romper la relación entre Jean y Scott, como haría Morrison años más tarde al emparejarlo con Emma Frost?
Llama mucho la atención que la segunda historia en solitario de Jim Lee revise de nuevo el pasado de uno de sus personajes más misteriosos (primero fue Lobezno y después Gambito), personaje este que debe a Jim Lee todo su potencial.

X-Men 10 y 11
Último arco argumental con Jim Lee al frente de la colección, en este caso nos encontraríamos con el Mojoverso, Dazzler y Longshot. Una historia breve y más floja que las anteriores que marcaría el final del dibujante en X-Men.

En 1992 Jim Lee abandonaría no solo los X-Men, sino también Marvel, para fundar la nueva editorial independiente Image. Lo haría acompañado de otros revolucionarios autores de la época, como Todd McFarlane (que causó en Spider-man un revuelo similar al que creó Jim Lee en X-Men), Rob Liefeld, Whilce Portacio, Marc Silvestri y algunos otros. El motivo para fundar esta nueva editorial no fue otro que la disconformidad que todos estos autores tenían con la política de Marvel, que impedía a los autores registrar para sí mismos aquellos personajes que creaban (como le sucedió a McFarlane con Veneno, personaje que inventó para Spider-man). La política de Image Comics sería que los artistas podrían publicar su material sin necesidad de ceder los derechos de autor de sus personajes.
Con la marcha de Jim Lee, sería Fabian Nicieza quien se haría cargo de las dos series, X-Men y Uncanny X-Men. El coreano se habría ido, pero a su paso había marcado la semilla para una revolución en el mundo del cómic, su huella permanecería para siempre.

Pasamos de crear una pequeña editorial (Image) a convertirla en la segunda compañía de cómics por detrás de Marvel.”

X-Men. La serie de animación.
El éxito de los X-Men de Jim Lee fue tal que a finales de 1992 se estrenaría una serie de animación de gran éxito que pudo verse en España durante varios años. En dicha serie nos encontrábamos a un grupo liderado por Cíclope y que incluía a Jean Grey, Lobezno, Pícara, Júbilo, Bestia, Tormenta y Gambito. No solo la estética de los personajes sería la misma creada para ellos por la mano de Jim Lee en el X-Men nº1 sino que además el grupo sería prácticamente el mismo que utilizase el autor en su etapa, el grupo azul, con la variante de que se incluyó a Tormenta en lugar de a Mariposa Mental.
Durante varias temporadas la serie estaría en antena, y contaría diversas historias sobre los mutantes. Entre ellas nos encontraríamos con algunas de las más representativas de la época Claremont, como Días del Futuro Pasado o la saga de Fénix Oscura. Curiosamente también aparecen capítulos basados en los cuatro arcos argumentales escritos por Jim Lee: Rojo Omega, Bishop y su enemistad con Gambito, Belladona y el pasado del cajún y el Mojoverso, todo ello en historias que en mayor o menor medida recordaban a las narradas por el coreano.
Como era de esperar dada la nueva política comercial de la editorial, a la serie le siguieron docenas de productos que incluían muñecos articulados e incluso una colección de cómics de calidad discutible basada en la serie que estaba influida por los cómics de Jim Lee, un tanto rocambolesco.

No hay duda de que Jim Lee fue una pieza fundamental en el engranaje del universo X-Men, pues su llegada marcaría un hito tanto en la colección como en la editorial. Todavía hoy, diez años después, su estilo de dibujo y la rompedora estructura con la que aborda las páginas siguen siendo imitados por autores y aficionados, y la etapa en la que dibujó a los mutantes todavía es una de las más apreciadas y mejor valoradas por los fans. Su nombre ha quedado unido al de los X-Men, lo que sin duda alguna lo convierte en uno de los autores icónicos de la gran franquicia mutante.

Cuando empecé los cómics eran una afición marginal, algo que no comentabas a los demás. Pero decidí trabajar en este mundo porque me apasionaba, no porque fuese a ser lo que me daría de comer. Y aquí estoy.”

Joaquín Sanjuán Blanco
historiasdeloimposible.com